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Vida Espiritual

Salmos adecuados para orar con los enfermos

No todos los pasajes de los salmos son adecuados para orar con los enfermos. Debido a esto los siguientes pasajes deben ser estudiados a fondo, antes de hacer la visita, y deben marcarse claramente, el principio y el fin de cada pasaje a leer. Los pasajes de los salmos deben ser leídos muy lentamente, de forma que el enfermo pueda unirse a la oración en su corazón. Se recomienda hacer una pausa después  de cada versículo. Puede repetirse varias veces el mismo pasaje, tal vez por otro miembro del grupo de visitantes.

Sal 16, 5-11: Cuida de mí Dios mío, pues de ti busco protección

Sal 19, 1-14: El Señor es bueno

Sal 23, 1-6: El Señor es mi pastor

Sal 25, 4-15: Señor, muéstrame tus caminos

Sal 31, 1-6: En ti Señor, busco protección

Sal 34, 1-8: Busqué al Señor y él me libró de todos mis temores

Sal 34, 15-22: El Señor está cerca de los que tienen el corazón roto

Sal 40, 4-11: Feliz el hombre que confía en el Señor

Sal 84, 1-12: Felices los que viven con el Señor

Sal 86, 1-11: Señor, escucha mi oración y atiende a mi súplica

Sal 103, 1-13: Bendice al Señor, alma mía, él hace lo que es justo

Sal 119, 169-176:Lleguen mis gritos, Señor, a tu presencia

Sal 123, 1-2:  Hacia ti Señor miro suplicante

Sal 130, 1-8:  Desde el fondo del abismo clamo a ti, Señor

Sal 136, 1-9:  Su amor es eterno

Sal 139, 1-18: Señor tú me has examinado y me conoces

Sal 145, 8-21: El Señor es tierno y compasivo

Sal 146, 5-10: Feliz el hombre a quien el Señor ayuda

 

 

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